Un desequilibrio en el pH de nuestro cuerpo crea las condiciones idóneas para que virus, bacterias, hongos y parásitos puedan vivir y reproducirse, creando síntomas o enfermedades en el cuerpo (alergias, picores, problemas digestivos, cistitis, etc, etc…) la aplicación del campo magnético de los imanes ayuda al cuerpo a equilibrar su pH, dejando que él mismo se cure de esos síntomas.